




Para aquellos productos que van a ser destinados a colegios, guarderías o ambientes donde los niños permanecen largos períodos de tiempo, la certificación Greenguard Children & Schools establece los criterios más estrictos de exigencia en cuanto a la emisión de contaminantes en el interior de edificios.
Los niños son más sensibles a las exposiciones ambientales que los adultos. Su cuerpo y su cerebro se encuentran en desarrollo, su respiración es más rápida y reciben mayores dosis de contaminantes en relación a su peso. Teniendo en cuenta estos dos factores, se ha aplicado un factor de corrección más limitante a los valores máximos de emisión permitidos de la actual certificación Greenguard Indoor Air Quality, al mismo tiempo que se incorporan nuevas substancias limitadas.